El impuesto de la velocidad

Antes de exponer mi punto de vista sobre la gestión que las autoridades de tráfico hacen sobre el duro y prohibicionista Reglamento General de Circulación, debo decir que leyes y reglamentos en vigor están para que se cumplan, aunque, en no pocas ocasiones, no nos gusten o, a veces, sean aplicados de forma arbitraria o incorrecta.

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Sobre mi…

Confieso que, cuando mi hijo mayor me propuso la preparación de un “blog” que, como este, sirve indistintamente para exponer mis opiniones sobre ciertos temas que suscitan controversia social y, para describir mis experiencias en bricolaje, me quedé un tanto perplejo, pues nunca me había planteado que alguien de la irrelevancia de un jubilado como yo, pudiera decir o hacer algo que tuviera tan fenomenal potencial de difusión como, sin duda, tiene todo cuanto está en esta red de redes.

Previo al comienzo de este “blog”, deseo manifestar lo siguiente:

–       Actualmente estoy “en el banquillo”, tras haber alcanzado mi edad reglamentaria de jubilación, no obstante afirmo que, tras la quiebra de mi última empresa, dejé de trabajar de forma autónoma o por cuenta ajena – tras haberlo intentado en varias ocasiones -, a los 57 años.

–       Me defino como persona políticamente incorrecta, pues aplaudo o denigro – cuando creo que lo debo hacer – todos aquellos dichos o hechos independientemente de que sean originados en “la derecha” o en “la izquierda”.

–       Pese al esfuerzo de algunos para conseguirlo, no creo que las buenas o malas actitudes sean patrimonio exclusivo de institución alguna.

–       Jamás he estado afiliado a ningún partido político, ni sindicato (incluyendo el periodo franquista).

–       Mis opiniones podrán estar equivocadas, pero nunca estarán exentas de un mínimo fundamento.

–       Mi talento como escritor es escaso, por lo que pido disculpas a quien tenga la paciencia de leer los renglones de este “blog”.

–       Mi formación, como se decía en mi juventud, es de “ciencias” y no de “letras”.

Desde Zaragoza, mi ciudad de acogida, un saludo.